Fuego Nuevo, 2011
Ceremonia colectiva del fuego nuevo.
Bicicleta, dínamo, leds y estructura de madera.
Medidas variables.
En la cima del Cerro de la Estrella, en Iztapalapa, se encuentran los restos de una pirámide donde, en distintas fechas, se llevaban a cabo ceremonias que tenían que ver con ciclos de tiempo y donde cada 52 años se celebraba uno de los rituales más importantes del México prehispánico: “La ceremonia del fuego nuevo”.
En un rito contemporáneo, en una bicicleta se acarreó hasta la cima de la pirámide un atado de palos de madera, que sirvieron de base para que los visitantes del lugar pudiesen encender con la energía de sus cuerpos una pequeña luz, un nuevo fuego que nadie ve, pero que al igual que cada una de las vidas de todos los que habitamos en esta urbe, escribe una parte de la historia de nuestro tiempo.
